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Hugo Gutiérrez, alumno del Master de Dirección Cinematográfica - Fecha: 15/02/2010 - Área relacionada: Cine y TV
Rueda de Prensa de la película "Krabat y el Molino del Diablo", celebrada el 25 de enero de 2010 en la Academia del Cine, en la que contamos con la presencia de su protagonista, David Kross y del director Marco Kreuzpaintner.
Pregunta:
Una película muy grande para un director muy joven...
Marco Kreuzpaintner: Gracias, no me siento tan joven. Bueno, realmente es la cuarta película que hago, desde el punto de vista del presupuesto es la película más cara y también la que me ha supuesto el mayor esfuerzo, no solo por la compleja temática sino también por toda la técnica. Es una película que me ha gustado sobre todo por los actores.
P: ¿Cómo fue el procedimiento del casting?, ¿cómo fue esa experiencia?
M.K.: Odio los castings porque me siento como una especie de juez que va dando una puntuación, me parece un poco estúpido. En el casting estás buscando a alguien que se acerque a tu capacidad de imaginación, afortunadamente tengo bastante y sabía que quería a David incluso antes de The Reader, y a los demás. Tengo una buena directora de casting y le dije lo que quería exactamente.
P: ¿Fue un reto hacer una película basada en un libro tan importante en Alemania?
David Kross: Es un libro muy famoso, yo no lo sabía hasta que hicimos la rueda de prensa de promoción de la película en Alemania hace dos años, creo que fue una ventaja a la hora de rodar.
M.K.: Realmente asumí un reto enorme, porque era una novela muy conocida, era el Harry Potter de su época (1972). Todos la habíamos leído en el colegio, salvo David por supuesto. Es un problema porque cuando tienes a muchos lectores tienen una película en la cabeza, son millones de personas que tienen en la cabeza cómo debería de ser la película y tú como director tienes la responsabilidad de convertirlo en película y piensas – la gente me va a matar- y luego pensará - esto no coincide con lo que yo me había imaginado – pero cuando transformas literatura en película siempre pasa eso. Lo que pasa es que yo he contado puntos muy concretos del libro, pero siempre tienes que cambiar algo porque siempre hay determinadas cosas que solo funcionan en la imaginación del lector. De todos modos ha sido un reto increíble.
P: ¿Decidiste trabajar en esta película, antes o después de The Reader?
D. K.: Antes de The Reader.
P: Me da la impresión de que ha sido un rodaje muy incómodo, ¿Lo ha sido?
M.K.: Tiene razón, fue muy incómodo. Cuando uno se imagina convertirse en director de cine, piensas siempre en grandes películas, La Historia interminable, te imaginas una localización fantástica y unos efectos especiales más fantásticos, pero cuando estás tú trabajando, te das cuenta de que no es tan divertido es una tarea ardua. Trabajamos en una localización en la que ni siquiera había una carretera, tuvimos que construir una para acceder al molino. La próxima vez voy a hacer una comedia, porque hacer este tipo de trabajos es muy duro y terminaría matándome.
P: ¿Puede tener una lectura política, refiriéndonos a los chicos que cumplen ordenes de alguien y que al final luchan por su libertad?
M.K.: Krabat narra una historia que pretende llegar a un público más joven, pero supongo que desde su punto de vista sí puede verse un tratamiento político.
P: Vemos unos efectos especiales contenidos. ¿A qué puede deberse esto?.
M.K.: Estamos acostumbrándonos a ver películas como Avatar, película muy grande que me gusta mucho. Pero hay que preguntarnos hacia dónde nos está llevando todo esto. Yo creo que la gente está deseando volver a lo real es decir a ese molino que está realmente construido con piedras y madera. Por supuesto tenemos efectos visuales en la película porque hablamos de magia negra,pero estos efectos los he contenido, es como una cita que pretende recoger lo que se hacía en los años 70, en las viejas películas de cuentos, porque todos sabemos que si tenemos suficiente dinero podemos hacer con los efectos visuales lo que queramos y me parece sinceramente aburrido, porque siempre se intenta llegar al público con más efectos y yo creo que lo bonito es narrar una historia y que los efectos visuales sirvan de apoyo.
D. K.: El que sea un molino auténtico, realmente hecho de piedra, se nota, se nota en el ambiente, yo creo que atraviesa la pantalla. Todos los actores nos podíamos mover por el interior del molino, por lugares auténticos y teníamos mucha más facilidad a la hora de introducirnos en los personajes.
P: ¿Qué tan largo fue el rodaje de la película?
M.K.: Me da un poco de vergüenza reconocerlo porque el rodaje estaba planeado para 56 días y en total hemos tardado 82. Hemos tenido muchísimos problemas, cuando escogimos la localización en Rumanía nos prometieron que todos los días habría nieve y cuando llegamos allí no hubo ni siquiera un día con nieve. Toda la nieve que vemos es nieve artificial y apoyada un poco con nieve digital. A la hora de rodar con nieve es donde surgieron los problemas, teníamos que poner la nieve y después de una toma o escena teníamos que volver a ponerla. Fue un trabajo muy duro.
P: ¿Qué parte fue la más difícil de interpretar?
D. K.: Lo más difícil para mí fue interpretar el personaje a diferente edades, ya que en ese molino pasan tres años cuando en la realidad solo ha pasado uno. Empiezo la historia con 15 años y la termino con 21, había días de rodaje que debía de actuar como si tuviera 15 y al día siguiente otra edad distinta ya que el rodaje no fue cronológico. Otra cosa difícil fue el entrenamiento para parecer que estoy volando, tuvimos días de entrenamiento colgado de una cuerda, tuvimos que practicar mucho para que pareciera que estaba volando y no colgado de una cuerda. Después de cada día de entrenamiento me aseguraba de tener una caja de cervezas en el hotel.
P: ¿Después de esta película estás pensando ya en hacer otro proyecto?
M.K.: He tardado dos años en recuperarme de este rodaje, mis nervios habían sufrido muchísimo y tenía que tomarme una pausa para volver a generar el apetito para volver a rodar otra película y ya me siento como hambriento. Este año pretendo hacer una película, yo mismo he escrito el guión y trata de un gay que se enamora de una chica.