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Pablo Alfaro - Fecha: 16/12/2009 - Área relacionada: Cine y TV
Entrevista a Cécile Telerman con motivo del estreno en España de su última película, “Toda la culpa es de mi madre”.
Pregunta: ¿Por qué la familia como concepto en “Toda la culpa es de mi madre”?
Cécile: Me interesa como elemento cinematográfico pero sobre todo como tema de fondo. Ahora que soy adulta y estoy emancipada de la familia, (que uno no escoge), he decidido hacer una película cara como recompensa…(Risas)
P: ¿Se lleva bien con su familia?
C: Si, porque ahora la veo menos. Hay que mantener las distancias…(Risas)
P: ¿No le da la sensación de haber hecho con esta película un “culebrón” en formato de cine?
C: Culebrón…¿francés o americano?, hay muchos elementos de “culebrón” en las subtramas familiares, pero no creo que la historia sea tan enrevesada como en un “culebrón”. Es cierto que en la trama hay un acontecimiento resuelto por el azar, pero no creo que sea una casualidad. Dos de los protagonistas se encuentran y eso desencadena todo, pero esas cosas también pasan en la vida real. Todos los días nos cruzamos con cientos de desconocidos y a veces, inconscientemente, nos fijamos en alguien. Eso es lo que le pasa al personaje de Olivier Marchal.
P: El personaje de Mady (Charlotte Rampling) es una hipócrita. ¿Cree que la alta burguesía también lo es?
C: No se si Mady es hipócrita, creo que en realidad es una defensa que adopta, porque es cierto que la mujer burguesa tiene mucho que perder y su propósito es estar protegida, además, Mady sacrificó su felicidad por la seguridad de su hijo y eso le hace ahora estar amargada, aunque no es un personaje con el que quiero retratar a la alta burguesía.
P: Pregunta para Yann Gilbert (productor): ¿Qué tal es trabajar con Cécile?
Yann: Genial, ya habíamos trabajado juntos, además yo conocía a Cécile desde que ella trabajaba de abogada para una sociedad de autores, como ha cambiado todo desde entonces…(Risas)
P: ¿Qué le ha parecido la traducción al castellano del título original en francés?
C: El primer título que quise ponerle a la película fue “La culpa es de las madres”, pero al distribuidor no le convencía, además en Francia, a las mujeres en general no les gustaba el título, tan sólo les gustaba a los hombres, por lo que tuvimos que buscar un título mas neutral. El título en Francia es “Algo que contarte”, pero yo prefiero el español, (risas), en Francia hubiera sido muy fuerte…(risas de nuevo)
P: Visión pesimista y agridulce de la familia, ¿Por qué un happy end?
C: Creo que no es un típico final feliz a la americana, porque la familia lo ha pasado mal y cada personaje arrastra una cicatriz, aunque es cierto que como todos han revelado sus secretos, pueden retomar sus relaciones y eso es positivo. Menos Mady, que no se entera de nada, (risas).
P: ¿Qué tal el trabajo con los actores?
C: Genial, todos ellos son grandes profesionales. Ya había trabajado con Mathilde Seigner y Pascal Elbé y ha sido maravilloso volver a repetir con ellos. Desde el principio tuve todo el apoyo e interés del elenco. Olivier Marchal, además de actor es realizador y director, y el me comprendió como colega de profesión. En Francia hay muchos actores que se pasan a la dirección y se dan cuenta de que no los tratan tan bien como cuando eran actores, que una película se hace en tres años y no en veinte días…(risas). Olivier sabe de lo que hablo…(risas).
P: Las cartas del tarot aparecen en varias secuencias de la película, ¿cree usted en su eficacia?
C: No creo que el tarot lea el futuro, pero creo que hay personas que son inconscientemente capaces de ver algo en la persona que tienen en frente. Como un acto telepático, o un sueño premonitorio, no creo que tenga nada de mágico o sobrenatural, creo que es algo totalmente científico pero que todavía no alcanzamos a explicar.
P: En la película, hay tratos de favor entre jueces y fiscales, usted es abogada, ¿Usted vio este tipo de corrupción cuando ejercía la abogacía?
C: No se en España, pero el tribunal Comercial de Francia es algo peculiar, o más bien dudoso.
P: ¿No cree que el personaje del padre (Patrick Chesnais) está poco desarrollado en la trama?
C: Es cierto. La verdad es que es un personaje muy profundo, un “plato hondo” como decimos en Francia. Siempre está presente de alguna manera y cada vez que aparece en pantalla la historia avanza. Si rodara la película de nuevo, tal vez le daría más papel. Pero esta es una película coral y es difícil repartir el protagonismo entre los personajes.
Yann (Productor): Además, Patrick Chesnais es un actor formidable y fuimos testigos en el rodaje de cómo el personaje, pese a ser secundario, crecía con su interpretación.
P: Estamos acostumbrados a ver un cine Francés contemporáneo en el que es habitual la presencia de gente de color y musulmanes, ¿No ha tenido la tentación de hacerlo en su película?
C: La película trata de una familia, si la familia fuese negra, pues todos serían negros, pero en este caso no es así.
P: ¿Cree que en Francia las mujeres tienen grandes dificultades para producir cine?
C: Sinceramente no. Mi generación (de mujeres) ha tenido siempre todas las comodidades, no hemos tenido que ser contestatarias, por eso creo que hemos perdido credibilidad, sobre todo con la crítica. Si no hacemos un cine desgarrador no se nos toma en serio. Lo que si es cierto es que en Francia, un director malo vale más que una directora mala.
P: ¿En qué está trabajando ahora?
C: Tengo muchas ideas, es difícil desarrollar cualquiera de ellas, pero le confieso que hay algo en el horizonte, si.
P:¿Nos puede adelantar algo?
C: Todavía es pronto, (risas).
P: ¿Una comedia?
C: Una película no es una comedia hasta que el público se ríe. Pero si, será una comedia. Es una historia del individualismo en el contexto de la crisis. La pregunta que quiero plantear es si realmente compensa ser políticamente correcto. El título provisional es algo así como “La pinta de cada uno”.